El legado de Bourne: el regreso de Matt Damon

Jason Bourne

La línea hollywoodiense de recuperar franquicias olvidadas a base de remakes y reboots ha quedado patente en producciones como Jurassic World, los nuevos Cazafantasmas o el propio Tarzán. Y en este sentido, el mítico agente Jason Bourne se apunta al carro de la mano de Matt Damon, el actor que dio brillo al personaje en la trilogía original.

Y hablando de dicha trilogía, podemos decir que supuso un punto de inflexión a la hora de narrar historias detectivescas en el mundo del cine, ya que las películas apostaban por la clásica acción del cine americano, pero su personajes principal no era meramente dimensional y su argumento era realmente oscuro, además de que estaba narrado de una forma más madura de lo que nos solemos encontrar en los films made in USA.

La cuarta parte, ‘El legado de Bourne’, no estaba mal dentro del cine de acción mainstream, pero el cambio de actor, con Jeremy Renner haciendo un papel solvente, no convenció a la mayoría de la audiencia. Es como si Indiana Jones dejara de ser interpretado por Harrison Ford, algo impensable a todas luces.

En este sentido, la vuelta de Matt Damon como protagonista de la cuarta entrega de la saga ha conseguido generar una gran expectación entre los seguidores de la franquicia, tanto como el regreso de “Indi” a la gran pantalla, aprovechando la comparación anterior.

En cuanto al resultado, la película de Paul Greengrass escapa mejor parada que la última abominación de Spielberg, dando a los fans justo lo que podrían esperar de una nueva película de Bourne: la acción se intensifica, la trama sigue enganchando, el ritmo es frenético y Matt Damon sigue aportando su toque especial al papel; aunque sigue siendo más lo mismo, es decir, la película no aporta mucho a la saga.