Tatuajes mágicos en movimiento: descubre Holoz, el interesante proyecto de una empresa catalana

Tatuajes

Si siempre has querido tener un tatuaje pero no te has atrevido porque tienes pánico a las agujas, miedo a arrepentirte años después o acabar harto de él debes leer este post. Hoy vamos a hablarte de unos tattoos virtuales creados por la empresa catalana Pangea. Se llaman Holoz, se venden en packs de 4 unidades que se colocan sobre la piel y, al apuntar sobre ellos con el móvil, (previa descarga de una app) las figuras cobran movimiento. ¿Qué pensarán los maorís de todo esto?

Seguro que de pequeño has llevado tus brazos (u otras partes del cuerpo) decorados con calcomanías. La empresa Pangea ha retomado esta idea para crear unos tatuajes virtuales en los que combina la técnica clásica de pegar-agua-esperar con el 3D. Los Holoz se comercializan en packs de cuatro unidades. Ya te adelantamos que si estás pensado en algo muy exclusivo no será posible ya que, de momento, hay disponibles sólo cinco paquetes diferentes: animales terrestres, marítimos, insectos y dos series especiales de Gaudí y Barcelona. Así que si quieres tatuarte el “clásico” amor de madre, el nombre de tu  hijo o la cara de tu gato tendrás que pasar por sesión de aguja.

Una vez que tienes colocado tu Holoz sobre la piel (recuerda que debe ser agua, nada de saliva, y esperar el tiempo marcado para que quede perfecto) llega la parte divertida de estos tatuajes. Previamente tendrás que haberte descargado la app (gratis para iOS y Android). Al enfocar sobre el tattoo comenzará la magia y la realidad aumentada. ¿Qué has elegido un oso panda? Empezará a comer bambú. ¿Un pulpo? Moverá sus tentáculos. ¿Un camaleón? Se zampará una mosca. El efecto es tan real que parecerá que tu brazo (o el lugar que elijas) se ha convertido en un zoo. Por eso si tienes un poco de fobia a las arañas te aconsejamos que optes por otro dibujo.
Los Holoz no sólo son recomendables para los que tengan pánico a las agujas sino también para los más pequeños. Eso sí, piensa que después de ver moverse un gorila por su mano posiblemente no quiera más la calcomanía tradicional.