El semáforo de Berlín, con luces LED en el suelo: ¿hemos llegado demasiado lejos?

Semáforos fobos

Somos fobos y lo reconocemos. Vivimos tan pendientes de la tecnología, que vamos por la calle absortos en los móviles y no prestamos atención al tráfico… y eso nos puede costar más de un disgusto. Por eso Alemania ha decidido tomar cartas en el asunto y ha puesto en marcha los primeros semáforos para fobos (bueno, ellos no lo llaman así, pero aquí podemos permitirnos esta pequeña licencia).

Se trata de unas líneas de luces LED incrustadas en el suelo, que se ponen en rojo al mismo tiempo que el semáforo tradicional. Se han instalado a modo de prueba al lado de dos paradas de tranvía en la ciudad de Augsburgo, al sur del país, después de que Colonia fuera la primera en adoptar esta medida.

El objetivo es llamar la atención de quienes caminan mirando hacia abajo (hacia la pantalla del móvil), avisándoles de la proximidad de un tranvía en movimiento mediante destellos de luces LED.

¿Hemos llegado demasiado lejos?

Muchos se preguntan si esta iniciativa no es una exageración, pero lo cierto es que no hay que más dar una vuelta por cualquier ciudad para darse cuenta de que mucha gente camina pendiente del móvil, y sin prestar atención alguna al tráfico, las señales o los semáforos – especialmente los más jóvenes.

De hecho, los semáforos para fobos alemanes se han colocado justo en dos líneas de tranvía que suelen ser utilizadas por escolares y universitarios, los más propensos a ir mirando el móvil a todas horas.

“Nos dimos cuenta” dice un funcionario municipal de la ciudad de Augsburgo “de que el semáforo de siempre ya no está en la línea de visión de muchos peatones hoy en día,  así que decidimos añadir una línea adicional de luces LED en el suelo”.

Semáforos fobos

Puedes parecer algo exagerado, sí, pero un estudio realizado recientemente en seis capitales europeas (Berlín, París, Bruselas, Roma, Estocolmo y Amsterdam) demostró que el 17% de los peatones va usando el móvil mientras cruza la calle. Y en Múnich, el pasado mes de marzo, una chica de 15 años perdió la vida al ser arrollada por un tranvía cuando cruzaba la calle mirando el móvil.

Sí, puede parecer exagerado, pero los fobos no tenemos remedio. Está claro que vamos a seguir mirando el móvil mientras caminamos por la calle, así que cualquier medida como ésta para prevenir accidentes, ¡es más que bienvenida!