Sí, sabemos tus contraseñas. ¿No es hora de cambiarlas?

Protege tus contraseñas

Queremos aclarar que no somos hackers ni tenemos contactos en la CIA pero… sabemos tus contraseñas. Pese a los consejos sobre seguridad online muchos siguen optando por el 123456 a la hora de elegir un password para acceder al correo electrónico, Facebook o Twitter. Te contamos cuáles son las peores (o más comunes) contraseñas. ¿Coinciden con las tuyas? ¡Pues cámbialas ya! Bueno, primero lee este post.

Para no olvidarnos de ellas o por no molestarnos en dedicarle dos minutos a modificarlas. El caso es que las contraseñas para acceder a diferentes servicios de Internet siguen repitiéndose. SplashData, compañía especializada en aplicaciones y servicios de seguridad, ha publicado su listado de las 25 peores (o más frecuentes) passwords de 2015. Pese a que no es la primera vez que lo hace el primer puesto sigue siendo para la misma combinación. Sí, has acertado: el 123456.

El listado de SplashData se realizó recopilando más de dos millones de contraseñas filtradas durante el 2015, principalmente de usuarios de Europa Occidental y Norte América.

La guerra de las Galaxias

El segundo puesto del listado es para password (que también repita respecto al año anterior), seguida de 12345678 (¡qué ingenio añadirle dos números!) y qwerty (sí, las letras del teclado arriba a la izquierda). En quinta posición está 12345 (mejor ya no comentamos nada, ¿verdad?) y de sexta…. ¿Lo adivinas? 123456789. El regreso de “La guerra de las galaxias” también se deja notar: princess, solo y starwars aparecen entre las 25 más frecuentes.

Consejos para tener una contraseña segura

  • Usa contraseñas diferentes. Sabemos que es cómodo teclear lo mismo para acceder a Facebook, Instagram o tus datos bancarios pero es muy peligroso. Si alguien la adivina no sólo podrá acceder a datos personales y suplantar tu identidad sino también acabar en mercados negros de hackers.
  • Busca una combinación con letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos (%, ), &).
  • No recurras a información personal como el nombre de tu mascota o fechas de cumpleaños.
  • Mantenlas a salvo. Ni un pos-it ni un documento en el ordenador titulado “Mis contraseñas”. Si quieres guardarlas en algún lugar a mayores de tu cerebro usa un poco el ingenio. También existe la opción de utilizar un administrador de contraseñas de confianza.

P.D: Como sabemos que has leído hasta el final ahora sí puedes dejarnos y proceder al cambio.