La película The Conjuring 2 lleva el terror a otro nivel

película The Conjuring

James Wan lo ha vuelto a hacer: el director de la aclamada película de culto “Saw” (2004) vuelve a deleitarnos con un excepcional ejercicio de cine de terror, en esta ocasión con la secuela de la también vitoreada “The Conjuring (The Warren Files)” (2013).

Por aquel entonces, la conocida en España como “Expediente Warren” aterró a todos aquellos valientes que se atrevieron a ir a los cines a contemplarla. Si bien el público al que suelen ir destinadas este tipo de producciones se trata de una audiencia poco exigente que solo busca pasar un mal rato y saltar del asiento con sustos fáciles, “The Conjuring” fue más allá, recuperando esa atmósfera opresiva tan propia de las películas de terror de antaño como la magnífica “El exorcista”.

Y eso es exactamente lo que ocurre con su secuela en 2016: nos encontramos ante una producción donde predomina el ritmo pausado ante los sustos baratos, aunque eso no significa que no demos algún respingo, y de los buenos, a lo largo de sus más de dos horas de metraje. Aun así, el segundo episodio de “The Conjuring” prefiere ir con calma, sabedor de que es más fructífero ir construyendo una sensación de presión malsana antes que tirar de manidos “screamers”.

En cuanto al reparto, repite la pareja protagonista de demonólogos Ed y Lorraine Warren, interpretados respectivamente por un sereno Patrick Wilson y la genial Vera Farmiga, que vuelven a lograr que nos creamos la película de principio a fin con una química espectacular entre ambos.

Y sobre la historia, sin entrar en spoilers, podemos decir que la acción se sitúa en esta ocasión en el norte de Londres, lugar al que deberá viajar la veterana pareja para prestar ayuda a una madre soltera que cohabita con sus cuatro hijos en una casa en principio ocupada por entes malignos del más allá.