Pantallas flexibles: descubre la nueva tecnología enrollable que ha llegado a móviles y tablets

pantallas flexibles

La industria electrónica avanza a pasos agigantados y lo que hace 10 años era impensable hoy es (casi) una realidad. Estamos hablando de las pantallas flexibles: tablets, relojes, iPads, smartphones… que se pueden doblar. Pero, ¿cómo funciona este tipo de tecnología? ¿La veremos próximamente? Y lo que es más importante, ¿la necesitamos?

El elemento fundamental para crear este tipo de pantallas es el denominado cristal líquido o pantallas OLCD (organic light-emitting diode). Estas pantallas están compuestas por diodos orgánicos emisores de luz que funcionan como píxeles para la creación de imágenes. La diferencia con las anteriores pantallas LCD es que estas son amigables con el medio ambiente. Existen muchas tecnologías OLED diferentes, tantas como estructuras y materiales se utilicen. Estas son las que permiten hacer las pantallas flexibles y en un futuro no muy lejano, pantallas en tejidos, ropa, etc.

Desde los comienzos

Fue la empresa Sony la primera que fabricó una pantalla de este tipo a nivel comercial. Lo hizo en el año 2010 después de ‘copiar’ esta tecnología de la destinada a fines militares que había nacido un año antes. Las características de esta primera pantalla eran su escaso grosor (apenas 4,1 pulgadas), que podía sólo compararse con el de un cabello humano. Debido a este grosor las pantallas se podían doblar, su torsión era suficiente como para poder ser enrollada en un bolígrafo cualquiera.

En 2011 Samsung entró en competencia con este tipo de pantallas, añadiendo la tecnología OLED y AMOLED (LED orgánico). Poco después fue Nokia quien presentó un reproductor multimedia que se podía doblar, el primero de estas características en el mercado.

Pero la tecnología OLED nació mucho antes. En el año 1950, el físico, químico y farmacéutico André Bernanose, junto con su equipo, fue capaz de conseguir la electroluminiscencia en materiales orgánicos. En el año 1977, el profesor universitario japonés Hideki Shirakawa  publicó en la revista ‘Journal of the Chemical Society’ un nuevo descubrimiento, la alta conductividad en poliacetileno con yodo. Shirakawa recibiría en el año 2000 el Premio Nobel de química, junto con Heeger y MacDiarmid por el ‘descubrimiento y desarrollo de conductividad en polímeros orgánicos’.

ReFlex y FlexEnable, el futuro

En las últimas ferias de tecnología que tuvieron lugar en España se presentaron nuevos prototipos de pantallas flexibles esta vez hechas realidad. Hablamos de ReFlex y FlexEnable.

ReFlex es la primera pantalla flexible táctil de alta definición que existe. Ideada por el equipo de Media Lab de la Universidad de Queens funciona como un smartphone normal y corriente (gracias al uso de Android KitKat) y tiene la característica de su torsión. ¿Es una necesidad en el mundo de los móviles? En principio no, pero surge com una nueva tecnología que puede trasladarse a muchos campos en los que sus características sí serían de vital importancia como la aeronáutica o la ingeniería industrial.

FlexEnable, en cambio, es la tecnología de pantallas que, en el último congreso de tecnología en Barcelona, se tradujo en la forma de móviles, tablets y e-readers que se pueden enrollar, por ejemplo, en la muñeca. Pueden extenderse hasta el tamaño de un periódico y funcionan como un teléfono normal y corriente. FlexEnable es la empresa encargada del desarrollo de tales pantallas pero son otros lo que han fabricado las primeras pulseras flexibles, móvile flexibles y tablets con un poder de torsión que, en la actualidad nos fascina.

Todo este tipo de pantallas así como el desarrollo del grafeno con estos fines y los nuevos modos de manipular los materiales orgánicos son los que van a dar lugar a la siguiente generación de dispositivos.. . flexibles y con unas capacidades que hasta ahora sólo podíamos soñar. Si son necesarios a nivel comercial o no ya es otra historia, pero ¿y lo bien que queda llevar en la muñeca un móvil enrollable?