Cuando el recepcionista del hotel es un robot, y el portero, y el servicio de habitaciones… Humanoides y actroides

hoteles con robots

A la llegada nos reciben un dinosaurio mecánico, una “mujer androide” y un robot recepcionista. Registro en un panel táctil, un brazo robótico se encarga de las maletas y reconocimiento facial para acceder a la habitación. No estamos comentando ningún videojuego ni película de ciencia ficción. Nos vamos de viaje a Japón para visitar el primer hotel atendido por robots.

Su nombre no engaña. El Henn-na Hotel, cuya traducción al español es “hotel raro” o de “cambio”, es un establecimiento japonés en el que el personal está formado casi exclusivamente por robots. Abrió en julio de 2015 y es una evidencia de que el futuro ya está aquí. Si estás pensando en unas vacaciones realmente diferentes toma nota de lo que te vamos a contar. Eso sí, del viaje hasta tierras niponas tendrás que encargarte tú.

Recepción: Nos recibe una “mujer androide”, un robot recepcionista y un dinosaurio mecánico. Los “actroides” tienen características muy similares a la apariencia de jóvenes japonesas. Parpadean, miran a los ojos, parece que respiran pero, aclaramos, no son de carne y hueso. Hablan japonés, chino, coreano e inglés.

Equipaje: Debemos hacer nuestro registro a través de un panel táctil. Después un brazo robótico se encarga de las maletas.

Ni llave ni tarjeta: Para acceder a la habitación no se usa ni llave ni tarjeta. Las puertas se abren por reconocimiento facial. Más que práctico a no ser que optes por presentarte con careta o implantarte bótox por tierras niponas.

¿No hay ningún humano? En el “Henn-na Hotel” los robots también se encargan de hacer el café, la limpieza o entregar la ropa. De momento la plantilla robótica convive con la humana pero la intención de los promotores es ir sustituyendo una por otra hasta llegar al 90% de personal androide.

Este hotel es de 5 estrellas pero dispone de habitaciones a partir de 67-70 euros. Y aquí el “desde” hay que hacerlo desde un nuevo enfoque. Porque en esto también se ha optado por la innovación. Y es que en temporada alta las habitaciones se sacan a subasta. Eso sí, se fijan unos topes por si a alguien le sobran los yenes y decide invertir toda su fortuna en pasar una noche rodeado de “actroides”. Si ya estás pensando en hacer tu reserva, entra en su web