Exoesqueletos: tecnología de la salud para lesiones medulares

Un exoesqueleto para volver a caminar

Se calcula que en el mundo 60 millones de personas han perdido la capacidad de caminar. Lesiones medulares, accidentes, enfermedades, discapacidad desde el nacimiento… impiden desplazamientos con normalidad. Los exoesqueletos pueden ser la solución. Hoy te vamos a hablar de uno de los más asequibles y novedosos. Se llama Phoenix, su precio es de 40.000 dólares y su peso poco más de 12 kilos.

Los avances en la tecnología de la salud han dejado de ser ciencia ficción para ofrecer una mayor calidad de vida a muchas personas. Un ejemplo claro son los exoesqueletos, unos dispositivos que a veces son demasiado aparatosos para poder utilizarlos en el día a día y, además, su elevado coste dificulta su acceso. Sin embargo, esto podría cambiar con Phoenix.

Phoenix empezó a gestarse hace 10 años en el departamento de robótica de la Universidad de California en Berkeley. La compañía suitX se encargó de su desarrollo y en breve empezará a comercializarlo. Pesa 12,2 kilos, lo que supone uno de los exoesqueletos más livianos del mercado. Su diseño es modular y se adapta a la altura, peso y tamaño de cada pierna. Se puede poner y quitar con facilidad y también usarse mientras se está sentado en silla de ruedas.

¿Qué es lo que permite hacer? Restaura el movimiento en caderas y rodillas del usuario gracias a unos motores compactos y un sistema electrónico para el control de la tensión. De este modo personas con trastornos de movilidad en ambas piernas podrán ponerse de pie y caminar. Alcanza una velocidad máxima de 1,7 kilómetros por hora. Es decir, no es apto para correr un maratón pero sí para poder andar.

Sin cables por 36.000 euros

Una de las ventajas de Phoenix es que no depende de cables, lo que da más libertad de movimientos. Funciona con una batería recargable con una autonomía de hasta cuatro horas en caminata continúa u ocho de forma intermitente. Sus puntos positivos no acaban aquí: su coste es de 40.000 dólares (unos 36.000 euros), una cantidad que para el común de los mortales nos puede parecer un importante desembolso pero muy por debajo de la media de este tipo de dispositivos (unos 90.000 euros). Volver a caminar para un parapléjico será una realidad.