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La cuarta (¿y última?) temporada de Sherlock mantiene el listón

cuarta temporada Sherlock

Todos los años nos pasa lo mismo. Marcamos en rojo en el calendario, y con meses de antelación, el día que regresa ‘Sherlock’. Celebramos como si de una fiesta nacional se tratara la llegada de ese momento. Y, sólo tres semanas después, la emoción se termina. Cada temporada de ‘Sherlock’ es un suspiro (sólo 3 capítulos), mientras que cada parón se hace eterno (entre la tercera y la cuarta han pasado ¡3 años!). Sin embargo, la serie de la BBC mantiene su incondicional legión de fans en todo el mundo, fans que a estas horas sueñan esperanzados con una quinta temporada que… podría no llegar nunca.

La cuarta temporada de ‘Sherlock’ que finalizó este domingo en Reino Unido, y al día siguiente en España, podría ser la última. Los creadores del fenómeno, Mark Gatiss y Steven Moffat, no han confirmado que este sea el final de la serie, aunque sí han dicho que bien podría serlo ya que, por primera vez en su historia, la temporada no finaliza con un cliffhanger, sino con un cierre ‘redondo’ a la historia de los famosos personajes de Arthur Conan Doyle.

Y todos sabemos que tanto Benedict Cumberbatch (Holmes) como Martin Freeman (Watson) son ahora dos actores muy solicitados con poco tiempo en sus agendas.

Dicho esto: quien no aún no haya visto el último capítulo, ‘The final problem’, corre riesgo de sufrir empacho de spoilers. Al resto, continuad leyendo…

Sherlock Holmes con John y Mary Watson

Montaña rusa de emociones

‘The six Thatchers’, ‘The lying detective’ y ‘The final problem’. Así se llaman los 3 episodios de los que se compone esta temporada, las paradas de la peculiar montaña rusa de emociones que genera.

El primero, ‘The six Thatchers’, es el más extraño de los tres, ‘extraño’ porque presenta una estética diferente (más oscura), un Sherlock al que no estamos acostumbrados (sin miedo a transmitir sus emociones) y un guion que deja un poco aparcado el humor característico de la serie. Pero la extrañeza que nos genera ‘The six Thatchers’ se desvanece en un segundo con su dramática escena final: la muerte de Mary Watson.

Pasamos al segundo episodio de la temporada, ‘The lying detective’, y en él nos reencontramos con el Sherlock que conocemos y que cautivó a medio mundo hace 6 años: inteligentísimo, narcisista, despegado, arriesgado, adicto a decenas de sustancias… Y lo hacemos en una historia con varias vueltas de tuerca donde nada es lo que parece y con un sorprendente final, es decir, muy del estilo del Sherlock de los primeros años.

El colofón a esta cuarta temporada lo pone un episodio menos interesante en el plano argumental pero cargado hasta arriba de emociones fuertes. ‘The Final Problem’ supone el reencuentro de los hermanos Holmes, Sherlock y Mycroft, con su hermana ‘secreta’, Eurus. Ella es la gran sorpresa de esta temporada, el as en la manga que Gattis y Moffat reservaban desde hacía años (hay menciones, sutiles, a Eurus en la tercera temporada), y un personaje destinado a hacernos olvidar a Moriarty. Aunque… al final no lo ha conseguido. Eurus, interpretada por Sian Brooke, es cruel y brillante (a su manera), pero el Moriaty de Andrew Scott es sencillamente difícil de superar.

Benedict Cumberbatch

Las claves de la temporada

El tercer hermano Holmes (en este caso, hermana, al contrario de lo que señalaban los rumores) ha sido una de las claves de esta temporada, y de hecho el personaje ha participado en los tres capítulos, aunque no siempre con el mismo aspecto… Se ve que la habilidad con el disfraz corre en la sangre de los Holmes.

El segundo elemento definitorio de esta ¿última? temporada ha sido el cambio en Sherlock Holmes, mucho más humano y emocional que en años anteriores. El detective de Baker Street ha evolucionado, y eso es un punto a su favor, por mucho que nos gustara aquel ser antisocial que conocimos en el ya lejano ‘Study in pink’.

También ha subido de nivel el uso de grafismos y efectos visuales en la serie, presentes en prácticamente todos los fotogramas. Hemos echado de menos al inspector Lestrade, pero hemos disfrutado con una Mrs Hudson más ‘badass’ que nunca. Molly Hooper ha tenido esa ‘conversación’, aunque no en las circunstancias que hubiéramos imaginado; y Mary ha demostrado por qué era el vértice perfecto a esa asociación de Holmes y Watson.

Y, al final, Sherlock Holmes y John Watson se han vuelto a sentar en el 221B de Baker Street para resolver nuevos casos imposibles. Que nosotros los veamos, eso… está por ver. Pero ganas, ganas hay muchas. Y es que ‘Sherlock’ siempre te deja con ganas de más.

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