Apellidos raros que pueden resultar problemáticos en Internet: Null y Keihanaikukauakahihulihe’ekahaunaele

Errores internet null

Tu apellido no pasa de ser aquella palabra que va detrás del nombre, que tienes que escribir en solicitudes de todo tipo en papel, o introducir en formularios online en Internet. Pero para algunas personas como Jennifer Null, el apellido es causa de bastantes problemas a la hora de usar cualquier página web.

La explicación es muy sencilla, sobre todo para quienes tengan algunos conocimientos de programación: la palabra “null” se usa con frecuencia en sistemas informáticos para indicar que un campo está vacío o que falta información, y por tanto, si alguien la usa en un programa o una página web, lo más probable es que vea un mensaje de error.

Esto es precisamente lo que le pasa a Jennifer Null cada vez que usa su apellido en Internet, por ejemplo, cuando quiere comprar billetes de avión, reservar un hotel o hacer trámites relativos a impuestos. La mayor parte de las veces tiene que acabar haciendo el papeleo en persona o vía telefónica, porque la web no reconoce su apellido.

Lo curioso del tema es que Jennifer optó voluntariamente por adoptar el apellido de su marido al casarse con él, a pesar de las advertencias de éste sobre los problemas que podría tener. Para Jennifer, la situación puede ser en ocasiones frustrante, pero ella se lo toma con filosofía. “La mayor parte de la veces todo se convierte en una anécdota para contar a la gente”, dice. “Bromeamos mucho sobre ello”.

Otros apellidos no compatibles con Internet

Por supuesto, los administradores de sistema son conscientes de estos problemas e intentan solucionarlos en la medida de lo posible. Pero el hecho de que sean casos excepcionales, y en ocasiones, bastante difíciles de resolver hace que la solución tome su tiempo en ser implementada.

Si tu apellido es Null, no puedes usar Internet

Por otro lado, resulta imposible prever todos los casos en los que un apellido será capaz de romper el sistema. Otro ejemplo además del de Jennifer Null es el de Janice Keihanaikukauakahihulihe’ekahaunaele, una ciudadana de Hawaii cuyo nombre de de 36 letras en total no cabe prácticamente en ningún sitio – incluido su propia tarjeta de identidad.

Los sistemas se actualizan, se mejoran y se les añaden nuevas funciones, pero siempre habrá excepciones como las de Jennifer y Janice que quedarán fuera del estándar, y tocará recurrir a las gestiones por teléfono o incluso en persona, como hace unos cuantos años.